con esos ojos dormidos que me miraba despertar y decías:
Chaparra, es tarde, hay que volver a la ciudad...
Porque aquellos días de soledad, frío y lluvia,
hoy se repiten día a día.
Todas las mañanas se aparecen en tu ausencia.
Que nunca deje de llover, cuando el olor a tierra mojada desaparezca,
se diluirán tus recuerdos.
Por favor, que nunca deje de llover.
Que no deje de llover,
porque tal vez te olvido y morirás para siempre en mi memoria,
y ni el aire frío, ni las gotas de lluvia, ni los cielos grises te volverán a la vida
Por favor, que nunca deje de llover.
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