Llámalo temor, horror, desesperación, agonía...la falta, tu falta.
Las peleas a distancia son un sucio juego de suposiciones,
dos gatos sin ojos intentan arañarse con sus patas sin garras
en lugar de garras empuñan cuchillas envenenadas.
Lanzamos flechas mortales incendiadas de ego
la lucha del más fuerte por aquello que no necesita ser reclamado.
El amor no está a discusión.
El ver de lejos es mirar a través de un cristal que más bien es un espejo.
En el no está tu cara ni la mía...es un monstruo, un maldito monstruo que escupe fuego y sangre
y a veces lamentos, y sollozos...
Apareces tu, con tu rostro suave, tus labios redondos, tus ojos rasgados y sin necesidad de decir nada más, acabas con esto, con una sola palabra, un gesto, una caricia.
Cura a mi noche de estas horrendas visiones, ayuda a mi mente a vivir en paz.
Hoy, como muchas tantas noches, te haces amanecer...