Yo no soy tuya, tu no eres mío.
No nos tenemos, no te poseo, no me posees.
Eres un río, una montaña, un asteroide, sobre los cuales podría construir un edificio, sembrar flores, hacerlo explotar con dinamita, pero seguiría sin poseer.
Podría clavarte encima una bandera, comprarte, firmar un documento con tu nombre. Pero seguirías sin ser mío.
Podría estampar mi cara sobre ti, orinarte, morderte, clavarte un hierro ardiendo con mis iniciales, pero no me pertenecerías.
Incluso te haría firmar un acta nupcial, llevarte al altar, vestirte de smoking, ponerte un anillo y acabar con tu inocencia virginal, y nada nada te hace mío...
...sólo el acuerdo intangible del "nosotros"...