lunes, 5 de marzo de 2012

Nada es mio.

Tu y yo no nos pertenecemos

Yo no soy tuya, tu no eres mío.

No nos tenemos, no te poseo, no me posees.

Eres un río, una montaña, un asteroide, sobre los cuales podría construir un edificio, sembrar flores, hacerlo explotar con dinamita, pero seguiría sin poseer.

Podría clavarte encima una bandera, comprarte, firmar un documento con tu nombre. Pero seguirías sin ser mío.

Podría estampar mi cara sobre ti, orinarte, morderte, clavarte un hierro ardiendo con mis iniciales, pero no me pertenecerías.

Incluso te haría firmar un acta nupcial, llevarte al altar, vestirte de smoking, ponerte un anillo y acabar con tu inocencia virginal, y nada nada te hace mío...

...sólo el acuerdo intangible del "nosotros"...

Todo aquello que es infinito

Escribo para dormir bien, o para dormir, que es ganancia. Duermo para poder vivir un día más sin ti.

Duermo para acallar la incertidumbre, para hacer posible lo infinito. Para conocer el futuro, para ver el pasado, para reconocer lo oscuro, lo mortal.

Duermo para poder encontrarte, para estar contigo. Para acortar los días, para hacerte cercano.

Duermo por que no puedo verte, por que así es mejor. Permanecer en coma hasta el beso del eterno despertar.

Duermo por que insomne tu falta es un cuchillo, una daga, un disparo que no mata pero pudre la piel...y el agujero cada vez se hace grande, muy grande.

Duermo por que así, solo así estas aquí, infinito....

domingo, 4 de marzo de 2012

Amar y sufrir nos son excluyentes uno del otro

Te valoro, lo sabes. Aprecio tus sentimientos que no son míos por que no me perteneces. Hoy me di cuenta que no eres mío, no fuiste mío, no serás mío: es real y duele, y libera y duele.

Te respeto, lo sabes. Mi pacto con tu universo es infinito. No poseo ni la camisa que me viste, solo mis acuerdos contigo y con el mar, el tiempo y tu ausencia.

Te admiro, lo sabes. Como no tienes una puta idea, si. No en el endiosamiento de los religiosos. Admiro lo terrenal y cercano, te admiro a ti por que existes en todo aquello que te caracteriza.

Te deseo, lo sabes. Más que el cuerpo, la sensación, el roce, TE DESEO. Con tu humanidad imperfecta. Con tu conocimiento del secreto de la vida.

Te amo, lo sabes. Te amo, lo sabes. Te amo, lo sabes...


Te amo a ti, respuesta a lo que nunca me cuestioné, por que no existía.